El Informe Alemán GERAC, pone en entredicho a la acupuntura

La sorprendente conclusión del “Estudio científico alemán – GERAC”, hasta la fecha el más exhaustivo sobre la eficacia de la Acupuntura, ¡podría tener una lógica e importante explicación!.

El Pasado Domingo 14 de Noviembre podíamos leer un interesante reportaje en el diario el País, sobre el Informe GERAC (“German acupunture trials”).

El director del proyecto, Hans Joachin Trampisch, experto en estadística médica de la Universidad de Ruhr, no podía imaginar el resultado que mostraba dicho estudio. Tanto la buena y mala acupuntura realizada a propósito, obtenían prácticamente los mismos resultados, por cierto bastante positivos. Pero al sinólogo e historiador médico Paul Unschuld, de la universidad de Munich, no le sorprende lo más mínimo el asunto; pues según él, dentro y fuera de china hay muchas tradiciones acupunturales contrapuestas o considerablemente diferentes, y a pesar de ello, parecen funcionar.

De las conclusiones obtenidas en el estudio, parecería deducirse a simple vista, que es la simple estimulación periférica acupuntural junto al efecto placebo , la causante de los significativos efectos terapéuticos conseguidos; aunque ello no parece probable por cuanto además de ser importantes los resultados, también se consiguen en los tratamientos veterinarios no susceptibles al efecto placebo; veamos pues, que es lo que debe ocurrir en realidad.

La sofisticada fisiología bioenergética de la medicina tradicional china, no solo estaría respaldada por sus propio empirismo y teoría sino también por la similar psicofisiología holística tradicional ayurvédica y sus redes de nadis, término equivalente al de meridiano. Del mismo modo, el efecto homeopático, La propia física cuántica, las leyes de la transformaciones de la masa-energía y su principio de equivalencia, la dualidad onda partícula o el efecto holográfico cuántico, etc; avalan y hacen más plausibles sus postulados bioenergéticos.

Por tanto, pienso que se pude concluir, que la buena y mala acupuntura sólo produce resultados similares, en tanto en cuanto, la buena acupuntura no es tan acertada como dogmáticamente se pretende hacernos creer; sino que pierde parte de su eficacia porque adolece de nomenclatura, lagunas y errores de fondo que por un lado, merman mucho su eficacia, y por otro, crean un distanciamientos e incomprensión entre las bases fisiológicas de la M.T.C y la medicina convencional o alopática. Lo cual no tendría porqué suceder por cuanto ambas medicinas, si tienen bases serias y reales deben tener más puntos de convergencia y compatibilidad que lo contrario. Pero se da la circunstancia que hay errores evidentes por ambas partes, que producen ese cierto desencuentro o falta de entendimiento conceptual.

Como muestra de lo sugerido y respecto a la M.T.C planteo los errores más significativos que encontramos en La Gran Regla de la acupuntura o Ley de los 5 movimientos, estaciones y sus polaridades; que deberían ser corregidos para no restarle efectividad y hacerla más racional y equivalente o compatible con la fisiología alopática. Veamos pues alguno de tales errores de fondo:

Por nefasta convención se suprimió el último o 6º movimiento en la Gran Regla, pasándose a formar una pentacoordinación, en la que el movimiento tierra central se ubicó al principio de la misma; conformando así un orden de generación sucesivo y control YIN – YANG en gran medida erróneo si lo contrastamos con lo que hoy sabemos sobre los estados grados y orden de la materia: sólido, líquido, gaseoso, electromagnético, etc. En contra de esta lógica científica y racional, el movimiento funcional tierra, genera el metal , y éste al sublimarse produce el agua, que genera el movimiento madera. La madera se sublima hacia el fuego y todo el ciclo comienza de nuevo.

Pues bien, esa gran regla está confundida y ubica mal el orden de sus movimientos y polaridades; de ahí, que luego venga a dar casi lo mismo que se emplee al azar, bien omal o con ese fundamento la Ley troncal y fundamental que es la de los 5 movimientos.

Además de que en la pentacoordinación se ha solapado su 6º movimiento: TR-MC, para los entendidos, están mal ordenados por densidad y polaridad YIN- YANG. Lo correcto es lo siguiente:

El ciclo generacional o Gran Regla termina y comienza en el invierno y su movimiento METAL, que es el más yin de los yin o denso, pesado, duro y frío. Después este se sublima o transforma en el movimiento TIERRA hacia el final del invierno o comienzo de la primavera. De la TIERRA en primavera nace el movimiento MADERA, que es de menor densidad. Así, la madera podrá sublimarse en savia vegetal o siguiente movimiento AGUA; ya que el agua es menos material y terrosa que la madera. El movimiento AGUA; es decir, savia o sangre, se sublimará o perderá densidad al depurarse y convertirse en vapor o nube, aire; que al llegar el verano se transforma en calor o movimiento FUEGO, que es el movimiento más yang. Desde este movimiento (el 6º ) comenzará a declinar el ciclo hasta llegar al final o movimiento regulador, GRANO, que representa la recolección de la cosecha y principio de la siembra siguiente que dará comienzo tras el invierno repitiéndose estacionalmente el ciclo. En el siguiente gráfico podemos ver como es la GRAN REGLA o HEXACOORDINACIÓN en contraposición a la errónea pentacoordinación.

Desde la Revolución Comunista en China y aún antes, se cercenó la Bioenergética más holista y relevante de la M.T.C, desligándose de la Bioenergética Ayurvédica. Alto precio que hoy pagamos a modo de tremenda ignorancia y errores acupunturales.

LOS PLANOS ENERGETICOS

Y

La Gran Regla

Otro factor que también contribuiría a interpretar los desconcertantes resultados obtenidos, es la gran acción reguladora que sobre todo el organismo ejerce el Xinbao: sistema límbico-endocrino . Ya que las punturas sobre el cuerpo deben hacer saltar la alarma y por tanto provocar su carácter eminentemente rector y regulador del sistema nervioso simpático – parasimpático. De tal modo, cuando la más o menos equivocada praxis acupuntural comienza a desequilibrar el balance energético del paciente, el Xinbao, se vería forzado a intentar reestablecer el equilibrio alterado, y a su vez o además, reconfigurando los desequilibrios funcionales que se le venían acumulando y por los cuales el paciente acudió a recibir tratamiento.

Tampoco se puede dejar de tener en cuenta, el hecho de que al punturar, la energía de la persona que lo hace sea o no experta, transmite su energía personal o de sanación en su caso, a modo de una cierta transfusión bioenergética o antídoto terapéutico. En fin, hay muchos factores en juego a investigar.

No deseo dejar pasar la oportunidad de comentar otro gran error de la M.T.C como es el de la polaridad del elemento y movimiento AGUA.

Se considera al agua erróneamente como de polaridad muy YIN o polo opuesto al fuego. Pero lo más opuesto al polo yang/fuego, es el metal y/o la tierra; siendo el agua el movimiento y elemento interfaz o regulador e intermedio. Téngase en cuenta, que el cerebro es lo más yang del cuerpo y este es un 85% de agua. El líquido cefalorraquídeo es alcalino, la propia sangre es ligeramente alcalina; es decir ligeramente yang. El líquido no tiene forma, y si piensan en el alcohol o la gasolina, verán que incluso son agua de fuego: inflamables...

La sangre es agua caliente, por lo que aún está más yangnificada.

Este error conceptual y de polaridad que atribuye al elemento y movimiento agua la polaridad YIN, tiene su repercusión constantemente en le tratamiento acupuntural, pues cada vez que hay que potenciar el aspecto yin, se recurre al agua y no a los elementos y movimientos más representativos del YIN.

El agua, es decir, la sangre y la linfa, son elementos reguladores del yin y el yang por lo que se podría considerarlos neutros o más exactamente ligeramente yang y jamás, como el yin de los yin.

Paulino María Iñigo.

http://www.alfeon.net/

 

 

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