Arte Subjetivo - Arte Objetivo - Ciencia.

Producto de esta modernidad, desquiciada, subjetiva y libertina nos encontramos el arte de lo absurdo tan en boga en nuestros días. Arte tan pasado de lo abstracto... que no presenta ninguna coherencia lejana, ni siquiera simbólica-arbitraria.

Cuando la literatura o el arte abandona su expresión iconográfica, lo hace para encontrar caminos más sugerentes, profundos e inexplorados o metafísicos, que el lenguaje no puede expresar y atrapar en su sintaxis fragmentaria; es entonces cuando el arte se hace símbolo hacia el idealizado icono; con la esperanza de contactar con su objetivo creativo más profundo y tal vez inimaginado.

Es vanguardista por tanto el arte que transporta y enlaza el más allá con el más acá, el futuro y el pasado en el aquí y su ahora, y aprehende de algún modo aunque arbitrario, la realidad; pero no lo es, aquel que abandonando primero la expresión iconográfica y después simbólica se diluye sperfluamente en sin sentidos limitándose a impresionar de modo aleatorio y sin pretensión o búsqueda alguna de verdad o auntenticidad.


No es ciencia ni arte o lenguaje, aquella que no guarda relación real entre el significado y el significante, y por tanto no deja un puente abierto para que desde el significante se pueda llegar a su significado y aun trascenderlo superándose.


El arte llega a lo paradójico, y después la ciencia lo transforma en significante.

Donde no llega la ciencia llega el arte, y viceversa. Pero donde no llega ni uno ni el otro ¡llega la simbiosis arte-ciencia!.

El arte es lenguaje inteligible y a lo sumo abstracto, paradójico koan. Si no, no es arte sino absurdo subterfugio de la inconsistente subjetividad, que se hizo libertina perdiendo su coherente libertad y lenguajear...

No se hizo el arte y la ciencia para que campen a sus anchas como irreconciliables opuestos o torcidas paralelas, sino para crear objetiva, viable y variada requeribilidad.

Se sigue sin comprender la utilidad objetiva del arte y su aportación a la investigación científica.
Así, encontramos superdotados del arte que son completamente absurdos y subjetivos. De modo similar encontramos superdotados de la fragmentacón científica que son completamente miopes y literalmente no ven más allá de sus narices.

No importa nada, que uno se un científico por un lado, y por el otro sea un artista. Mientras no consiga combinar ambas facultades carecerá de perspectiva objetiva y fundamento. Es la asignatura pendiente del siglo XXI y su nuevo paradigma artístico y científico.

Sobre la necesidad que tiene la Ciencia de retroalimentarse del lenguaje Artístico para vencer las entrópicas y tautológicas estructuras del habla “físico- matemática”:

Pongo como ejemplo de simbiosis Arte-Ciencia, el lenguaje clásico musical; cuya relación entre significado y significante es matemática: específica, fragmentaria... ¡pero un todo!. Semejante matemática-fractalidad deviene del genio holístico-fragmentario Integrado. Eso es arte objetivo y no un mero incono fotográfico-pictórico que reproduce en un lienzo el lenguaje pictórico, perto tampoco composición arbitraria.

También presento como ejemplo inmejorable la belleza corporal de los seres y cosas; cuya holística/holográfica se traduce en fragmentaria anatomía y precisa fisiología matemática/científica, en la que función y estructura somatizada adquieren relación de significado y significante

Veamos esa diferencia y simbiosis interdisciplinar Arte-Ciencia, a través de artistas que realizan tal simbiosis pero en distinto grado de perfección. Así, tenemos a Morzart, capaz de captar como un todo holográfico la armonía y composición, mientras que Saliere, lo hacia desde una perspectiva más fragmentaria hacia su holismo integrador.

El arte no puede hacer completa dejación de su racionalidad porque entonces es locura o espejismo de la realidad.

UN paisaje es una composición fractal, tiene pues una dinámica subyacente matemática a descubrir. Pero es la belleza quien de un golpe o todo transmite la complejidad perfectamente expresada. Ese todo, luego se puede desgranar en sus partes como la poesía hasta sus morfemas. Cada artista lo hará desde su habla particular, pero ésta, no puede ser tan subjetiva y arbitraria que pierda su cualidad de comunicar y evocar el transfondo o espíritu de la letra.


La solución a un problema matemático es pura ocurrencia, similar a la solución de la expresión artística pujando por encontrar el habla, color, notas, formas que traduzcan su significado.
El artista es el interfaz entre el significado captado por su hemisferio derecho y la emisión de su lenguaje o significante. Eso, lo consigue con objetividad, como lo hacía Mozart, etc, a través de una perspectiva capaz de sintetizar... los aparentes opuestos de la dualidad y su realidad.


El lenguaje artístico es preciso, no así, el habla de muchos artistas que no se saben expresar sino a trazos o por azar. Artistas que se lanzan al vacío, sienten y tratan de representar algo que los desborda por falta de alta cientificidad.


El arte que deviene prioritariamente del hemisferio cerebral izquierdo, intenta desde la fragmentación dar con la solución/significado, pero no puede representar sino parte y no conjunto; porque no lo ve ni entiende y por tanto no puede hacer de la ciencia arte o preciso lenguaje artístico-científico. Y si no lo ve/comprende ¿cómo podrá contar, hablar?

El arte es la ciencia de la ciencia o ¡lubricante! que permite el discurrir y movimiento integrador de todas las estructuras fragmentarias, morfemas de la ciencia matemática.

No hay lenguaje en las máquinas porque no captan poesía, porque no ven significado en ellas sino solo imperfecto significante incuestionable mensurable, inapelalbemente acabado y por eso limitado.

La ciencia que no percibe el significado de la discontinuidad en los trazos cuánticos no percibe su holismo o subyacente dinámica. Se queda confinada tautológicamente en su mensurabilidad autopoyética y ya no puede lenguajear...


No hay ciencia ni arte objetivo que pueda nacer sin interdiciplinariedad o comunión artístico-científica. La interdisciplinariedad no reside en la combinación del lenguaje físico con el matemático o el fisiológico ¡sino el de estos y el artístico! y su holográfica perspectiva.

¿Qué es un mensurable sin su dimensión holográfica?

¡Pues no es ni arte ni ciencia ni habla; si a caso, lenguaje de lo absurdo! Por ello, al lenguaje fragmentario: binario computacional, le falta la poesía que haría de sus significantes, respuestas y no ¡simple reacción determinista y determinada...!

 

¡¡¡COMO EN UNA FRACTAL NO METAS ARTE NO HACES UNA FLOR; ES LA TRANSFORMACIÓN QUE OPERA EL ARTE, LA QUE SUBLIMA LA CIENCIA HASTA LA CATEOGORÍA DE VIDA O SUPERIOR REALIDAD!!!

 

Ciencia objetiva, es necesariamente ciencia paradójica o artística; porque solo ella abarca la RELATIVA realidad mensurable y no mensurable. De ella emerge una ciencia mucho más inteligente, capaz y funcional. No basta ser artista y científico sino artistacientífico... Sin la componente artística, la matemática es como una mala poesía: masa insípida y desprovista de vitalidad: pura inteligencia artificial, maquinal e incapaz de innovar...reflexionar...

 

Toda esa "paleta/pintura" de signos sobre el pentagrama; mediante un empleo, ordenamiento o composición artística que los ha concebido, imaginado e ideado; han logrado hacer de tales ritmos, medidas: matemáticas; ciencia precisa, debido en grandísima medida a la capacidad artística aportada al conjunto. El arte le han dado a esa matemática vida emocional e inteligente... La clave ha estado pues, en haber aplicado el ingenio artístico a la ciencia matemática.

 

Al añadir color/arte a la forma científica básica estructural, ésta se revaloriza mucho y eleva el rango de lo inorgánico a la categoría o más cerca de lo que es orgánico.

Saliere, comprendía inteligentemente la perfección, ritmo, métrica, color, etc: ciencia musical de Mozart. Pero Mozart manejaba todos esos parámetros científicos y sistemáticos con más arte. La ocurrencia u originalidad de Mozart, no venía de su capacidad científica solamente, sino de su capacidad artística-holística, intuición, inspiración; que luego sabía expresar racionalmente sobre el pentagrama.

Me refiero a que su arte abstracto, no es objetivo; pues no causa a todos similares impresiones. Cuando una estructura artística es objetiva, adquiere mucha componente científica que hace que su expresión cause efectos objetivos concretos. Esto es sencillo en la pintura cuasifotográfica y en el teatro tradicional, música, escultura realista, etc; pero ya se escapa de las manos en el arte abstracto o música abstracta porque sus significantes son arbitrarios y no universales...:


Ocurre como si quisiéramos explicar a un ciego, cómo es un color; tratando de evocar esa impresión a través de una composición de sensaciones que la representen. Imagina que quieres representar colores a través de composiciones musicales. Habría quien conseguiría mejores resultados...si a su arte le aplicase la ciencia conveniente.

Las matemáticas, sin una buena componente de imaginación artística no habría concebido esas teorías tan creativas. Para la creatividad hace falta arte, y para hacerlo viable, adaptable y plasmable concretamente se necesita la sistematización y el ensayo-error: ciencia. Por eso digo que es un binomio arte-ciencia, el que hace y transforma la realidad creativa, viable, posible y evolucionable.


MI TESIS, ES PRECISAMENTE QUE EL ARTE NO SOLO NO ES SUPERFLUO PARA HACER CIENCIA, SINO QUE ES IMPRESCINDIBLE:


Tanto para desarrollarla como para comprender lo que dice la matemática y la física; ver y constatar, no es comprender; para pasar de una visión y compresión artificiosa o simplemente matemática a otra viva y emocional, reflexiva y mucho más holística o relacionadora y asociativa con todo el entramado o puzzle global de la realidad, hace falta el arte con su intuición/inspiración y sentido de búsqueda no meramente lógico-lineal.

La filosofía cuando es relativamente científica y objetiva, ya no deja tanta manga ancha para interpretaciones subjetivas. Para eso está la epistemología aplicada a la filosofía del arte y de la ciencia . El arte necesita tanto a la ciencia como la ciencia al arte:


Por ello, cuando un científico no es ni filósofo ni artista ni intuitivo paradójico, es más que nada un técnico maravilloso... A la inversa, cuando un artista no es suficientemente racionalista y coherente, no conseguirá que su subjetividad se plasme causando el efecto esperado. Por eso y además, la respuesta del público será muy diferente e incluso no llegará a hacerse entender...

El arte, hace un primer delineamiento del caos respetando sus multipluriposibilidades. Crea una holistica muy libre por tanto. Después y dentro de ese arte libre pero con cierto innatismo de universalidad u holismo, se puede empezar a desglosar posibilidades y lenguajes, étnias, culturas, etc: formas de vivir la libertad de la vida; pero todas con un denominador común o innatismo que correlaciona el todo y subyace a toda forma de modo no mensurable y por tanto, respetando su libertad, posibilidades, diversidad viable.

Diferencio el arte objetivo del subjetivo . Los dos san válidos:

El subjetivo como perspectiva de búsqueda, innovación, investigación; mientras que el arte objetivo lo sitúo como eje entre el subjetivo y la ciencia. Entre los tres factores del arte se crea una trinuificación de la que todos se realimentan, reciclan y vencen aquellos en lementos de su entropía que de no depurarlos los llevarían a la apatía total y extinción.


En definitiva, pienso como Marchesi, que a través de sus obras proyecta revisionismo artístico, defendiendo la perpetua relación del arte con las distintas ciencias que ayudan al conocimiento del ser humano.

Definición de arte a desarrollar, corregir, etc, etc, etc.

Arte no es sinónimo de subjetividad. Arte no es locura o absurdo inconsistente ni puro azar. Arte es creatividad capaz de renovarse así misma de modo viable y sostenible. El arte renueva a la ciencia y ésta también retroalimenta al arte.


Subjetividad:
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Es pozo sin fondo del que extraer creatividad y por ello capacidad para salvar entropías emocionales, intelectuales y artísticas. Pero el arte aplicado u obra realizada, debe encontrar un lenguaje con capacidad de comunicar aspectos de la realidad de gran dificultad y/o complejidad; para conseguirlo deberá servirse de la ciencia y técnica; lo mismos que la ciencia debe servirse del arte para superar esos espacios de la discontinuidad cuántica que no puede observar...


Paulino.